sábado, julio 24, 2010

Cosmo entre las orejas



Y mis ríos se llenaron de lagrimas espesas.

Y el dolor se transformo en gratificante companía.

Y los árboles me negaron sus frutos.

Y de las espinas hice flores.

Y de los cuentos robe sueños.

Y mi alma suspiró.

Y mis cabellos crecieron.

Y mis padres rogaron.

Y el mundo se tiño de colores sin nombre.

Y en mi música encontre amor.

Y las agujas se incrustaron.

Y el metal se retorsió.

Y mis labios tocaron los tuyos.

Y los ojos de mi madre eran verdes.

Y me tajeaste la mejilla.

Y me lavé la cara.

Y el vacío empezaba por mi.

Y las rosas no eran de verdad.

Y siempre fui igual.

Y siempre fuiste como yo.

Y siempre cambiaremos de la misma manera... para vivir y morir.

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