Y mis ríos se llenaron de lagrimas espesas.
Y el dolor se transformo en gratificante companía.
Y los árboles me negaron sus frutos.
Y de las espinas hice flores.
Y de los cuentos robe sueños.
Y mi alma suspiró.
Y mis cabellos crecieron.
Y mis padres rogaron.
Y el mundo se tiño de colores sin nombre.
Y en mi música encontre amor.
Y las agujas se incrustaron.
Y el metal se retorsió.
Y mis labios tocaron los tuyos.
Y los ojos de mi madre eran verdes.
Y me tajeaste la mejilla.
Y me lavé la cara.
Y el vacío empezaba por mi.
Y las rosas no eran de verdad.
Y siempre fui igual.
Y siempre fuiste como yo.
Y siempre cambiaremos de la misma manera... para vivir y morir.


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